No se puede destruir a quien encontró su poder en su propia destrucción
Voy a contaros una historia. La de una mujer que un día creyó haber encontrado el lugar donde construiría toda su vida y que, sin esperarlo, tuvo que aprender a reconstruirse desde las ruinas. Podría parecer la historia de alguien cualquiera, porque al final todos cargamos nuestras propias batallas. Dice así: Cuando ella conoció a su marido, nunca imaginó que aquella historia sería un viaje tan complejo y lleno de altibajos. Desde el principio hubo conexión entre ellos y mucha complicidad. A las pocas semanas de hablar y quedar, pasaron de cero a cien sin saber muy bien cómo, pues ninguno buscaba un compromiso en ese momento, pero así es la vida a veces. Se metieron de lleno en una relación llena de aventuras, viajes, locuras y complicidad y, luego, sin planearlo, llegó la convivencia. Unidos por una misma pasión y por un montón de cosas en común, a pesar de ser tan distintos a veces y tener formas diferentes de ver la vida, compartían valores y algunos principios. Pero incluso e...







