El arte de rendirse ( y dejar que el universo conduzca, que total, para estrellarnos ya estoy yo)
"No puedes vencer a un río obligándolo a someterse. Tienes que rendirte a su corriente... y usar su poder como tuyo". — Dr. Strange, Marvel. Desde muy pequeñas nos enseñan que el valor se demuestra a base de sudor, cumpliendo expectativas y sosteniéndolo todo con las manos firmes, como si aflojar el paso fuera sinónimo de fracasar. En una casa donde la calma era efímera y el caos constante, aprendí pronto a hacerme cargo de mí misma, a no molestar y a levantar murallas de autosuficiencia. Crecí con una autoexigencia que desbordaba cualquier límite, metida en una rueda de rutinas milimétricas, timings cronometrados y listas de tareas interminables. Trabajaba tropecientas horas y, de noche, cuando la casa se apagaba, mi mente seguía hiperactiva anticipando un montón de escenarios catastróficos que jamás iban a ocurrir en el 98% de las veces. Estaba completamente desconectada de mí, gobernada por un ego agotador que iba en piloto automático, por el estrés y la ansiedad. Hasta ...









